
Máquinas de conciencia pacífica enfrentan una cruel lucha de metal esclavo en contra de fuerzas de proporciones destructivas. Por un lado los Autobots cuyo liderazgo heroico es imperturbable, ellos anhelan poner fin a la tecnológica guerra que desangra su planeta madre Cybertron con el afán del torcido poder.
La maldad no se excluye de la batalla, el peligro recorre sus circuitos y el rugir de las armas al impactar sobre los enemigos cobra caídos, su crueldad es enorme como sus proporciones, creados para la guerra los Decepticons hacen su entrada egocéntrica.
El grito para avanzar a paso valiente se deja escuchar ¡Autobots transfórmense y avancen!, cada pieza muta dramáticamente en un nueva combinación letal, desde armas, naves decididas y coches sin frenos, todo bólido se incuba para reforzar las líneas de defensa y la explosiva ofensiva de los gigantes metálicos.
La jornada deja crueles restos sobre el resoplido de los cañones y la rudeza del combate, Cybertron no dicta su destino, son más bien sus hijos cual Adan y Caín que dan el primer golpe y el último de su línea de ensamblaje. Tal vez mañana la guerra se transforme en paz, solo tal vez?